Papelería hecha a mano

Las libretas, agendas y diarios no tienen por qué ser aburridas. Ahora puedes conseguir diseños únicos y vienen en diferentes formatos y tamaños. Las más atractivas son las que vienen con relieve, porque salen de lo normal y destacan entre el resto. Existen diferentes tipos: en cuero con grabado en bajorrelieve, decoradas con diversos accesorios, lazos, cintas, con placas de metal o tachuelas, y también las de aspecto envejecido. Son productos de muy buena calidad para utilizar todo el año, ya que están hechos a mano.

Tipos de tarjetas de felicitación

La evolución de la tecnología y las nuevas técnicas de impresión, han dado lugar a varios tipos de felicitaciones, que van más allá de las tradicionales que conocemos. Te contamos cuáles son las más buscadas:

  • Tarjetas Pop-Up 3D: Diseñadas de tal forma que son capaces de desplegar una figura con relieve al abrirlas. Esta se encuentra doblada en el interior y causa un gran efecto sorpresa al receptor.
  • Tarjetas musicales: Esconden un pequeño altavoz que funciona con pilas planas y un pequeño circuito que se acciona al abrir la tarjeta. Las melodías son muy variadas, siendo las más habituales las de cumpleaños, navideñas o algún vals. Otras te permiten también grabar tu propio mensaje.
  • Tarjetas gigantes: Se caracterizan por tener unas dimensiones extraordinariamente grandes, como los tamaños A3 o A4. Son muy originales y llamativas.

La costumbre de enviar tarjetas

Se remonta a la Antigua China, donde se intercambiaban mensajes escritos de buena voluntad para celebrar el Año Nuevo. Y también a los antiguos egipcios, que enviaban sus saludos a familiares y amigos en rollos de papiro. A comienzos del siglo XV, las tarjetas de saludo en papel especial eran intercambiadas entre la alta sociedad de Europa. Se sabe que los alemanes tenían tarjetas de Año Nuevo impresas en madera (xilografía) desde el año 1400, y todas estaban hechas a mano, por supuesto. San Valentín es una de las fechas en que más se usan tarjetas, y es una costumbre que existe desde comienzos del siglo XVI. Su actual formato surge alrededor de 1850 y 1860, cuando compañías como Marcus Ward & Co, Goodall y Charles Bennett comienzan con la producción en masa de tarjetas de felicitación. Empleando artistas muy conocidos para los diseños y las ilustraciones. Desde 1930, los progresos técnicos, como la litografía en color, propulsaron más aun esta industria. Actualmente, las nuevas tecnologías han permitido que podamos enviarlas por internet. Se las conoce como «Tarjetas virtuales». Aunque, claro está, no es lo mismo que recibir una de verdad, una tarjeta física.